viernes, 12 de octubre de 2007

Misiles teledirigidos

Un misil teledirigido es un cohete que puede cambiar su trayectoria durante el vuelo. El uso típico del término “misil” se refiere a cohetes guiados, y “cohete” a los no guiados. Las diferencias entre ambos pueden ser mucho menores que en otros sistemas teledirigidos.
Los primeros misiles operativos eran una serie de misiles alemanes de la Segunda Guerra Mundial. Los más famosos son el
V-1 y el V-2. Los dos empleaban un mecanismo muy simple de piloto automático para mantenerlos en una ruta predeterminada. Fueron menos conocidos los misiles anti-barco y aire-aire que normalmente estaban basados en un sistema de control remoto dirigido por un operador.
Los V1 habían sido interceptados con éxito durante la guerra, pero esto no convirtió al concepto de misil de crucero en inútil. Tras la guerra, Estados Unidos desarrolló unos pocos misiles nucleares en Alemania, pero estaban considerados de “utilidad limitada”. El desarrollo continuado de misiles de mayor alcance y más rápidos les llevó a producir el misil Navaho y a los soviéticos el Burya y el misil de crucero Buran. Sin embargo, quedaron obsoletos por el misil balístico intercontinental, y no se llegó a lanzar ninguno. En lugar de esto, se han desarrollado misiles de corto alcance empleados como sistemas de alta puntería, como el misil Tomahawk.

Las V2 había demostrado que un misil balístico podía llevar la guerra a una ciudad objetivo sin posibilidad de intercepción, y la invención de las armas nucleares hizo posible realizar un tremendo daño a distancia. La puntería de estos sistemas era bastante pobre, pero el desarrollo posterior a la guerra por parte de muchas potencias militares mejoró el concepto de plataforma inercial básica hasta el punto de que puede usarse como sistema de guiado en misiles balísticos intercontinentales capaces de recorrer miles de kilómetros. Los misiles balísticos actuales representan la única medida de disuasión de muchas fuerzas militares, y el apoyo continuado de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos a los bombarderos tripulados en detrimento de una dedicación completa a la misilería está considerado por algunos motivado enteramente por razones políticas.